Ya hace tiempo alguien con añoraza de la tierra pidió la receta de la torta que se comía en nuestras fiestas, con la sugerencia de Marisol yo me dedique a preguntar a las mujeres que en su día amasaron estos manjares y esto es lo que conseguí, espero que con sus recuerdos logremos amasar nuestros queridos bollos.
TORTA DE LECHE
(Bollo de fiesta)
Ingredientes:
• Harina
• Levadura de panadería
• Leche
• Mantequilla
• Azúcar
• Aceite
• Sal
(Las cantidades son siempre al gusto del panadero, esta receta la señora que me la dio la elaboraba a ojo o a embuciadas (la cantidad que se coge entre las dos manos), como se decía, nunca con cantidades exactas)
Elaboración:
Su elaboración se comienza el día anterior con la preparación del hurmiento, para ello se coge la levadura y se deshace en un poco de agua tibia, se le va añadiendo harina hasta formar una pequeña pelota que se reserva bien cubierta o arropada. A esta levadura en nuestra tierra la llamaban “recentadero” y que era una pequeña porción de masa reservada del amasado anterior, conservado en un cacharro de barro y en un lugar fresco.
Para el amasado se calienta ligeramente la leche, se le pone una cantidad de azúcar, la mantequilla y un pellizco de sal, se revuelve con cuchara de madera hasta lograr que se deshaga todo.
A falta de “masera” se usa un barreño en el que se pone la harina formando un volcán con ella, en el centro se coloca el hurmiento hecho el día anterior y se va echando la leche tibia y se trabaja hasta que ablande, luego se va amasando con la harina hasta lograr la masa de las trotas que su punto es cuando apenas se pegue a las manos, esta masa hay que trabajarla mucho.
La masa obtenida se hace una bola, se le dan dos cortes en forma de cruz y se cubre con una sabana (llamaban sabano) esto es para que espoge, esta en su punto cuando casi doble su tamaño, el tiempo depende del lugar en el que se tenga la masa, siempre se buscaba un lugar abrigado o se tapaba con mantas. Se decía que ya había subido el pan.
Cuando la masa ya subió se hacen las tortas, se colocan sobre una sabana, se cubren con otra y se dejan dormir un rato.
Tenemos ya el horno precalentado y se van metiendo las tortas a las que justo antes de meter pintamos con aceite y con un tenedor damos unas picadas.
Cuando las tortas están doraditas y cocidas las sacamos e inmediatamente cubrimos de azúcar.
Como digo anteriormente la señora no me dio cantidades ni tiempos ella siempre utilizo su intuición o como dice “yo siempre lo hice a ojo. Bendito ojo el de esas mujeres que siempre nos deleitaron con manjares tan exquisitos.
Yo como carezco de ese buen ojo pienso hacerlas y ya incluiré mis cantidades y los resultados y si alguien lo hace antes le agradecería nos lo comunique para orientación de las que somos inexpertas y añoramos esos sabores que nos hablan de montañas, fiestas y gentes autenticas.
MAMEN
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