LAS CASTAÑAS: EL MAGOSTO
El “Magosto” o “Castañada” es una fiesta tradicional muy antigua que se celebraba desde finales de octubre y todo noviembre en algunas zonas del Norte de España: Galicia, Asturias, Cantabria y las 3 provincias leonesas, León, Zamora y Salamanca. Aunque no era privativa de ellas porque, con menor celebración también lo era en Aragón y alrededores, generalmente donde se daban las castañas.
Como vemos, principalmente la parte noroccidental de la Península donde realmente abundan las castañas o sea cuanto abarcó el Antiguo Reino de León primeramente nombrado; en menor forma norte de Cáceres y todo el Norte de Portugal.
Los principales elementos de esta popular y antiquísima fiesta que abarca todo noviembre, son la castaña y el fuego; la Castaña principalmente y la bellota en segundo plano, recuperan nuevamente la importancia que tuvieron durante siglos hasta que el maíz y la patata aparecieron y les fueron arrebatando su hegemonía en los últimos siglos.
Cuando se olvidan de las tradiciones, se olvida y se pierde la historia de los pueblos, por eso desde hace más de medio siglo se ha venido impulsando esta tradición tan antigua.
HISTORIA: Desde la prehistoria, el humano se alimentaba de castañas y bellotas. Los romanos expandieron el cultivo de las castañas, razón por la cual en las minas auríferas de las Médulas, explotadas por un par de siglos por los romanos, abundan, en toda esa comarca berciana castaños centenarios y milenarios de ahí que la mayoría de los castañas que se consumían en España y algunos sobrantes que llegan a América y Europa, son de esa región leonesa y la parte que colinda de Galicia con ella.
Por lo tanto su fruto se convirtió en la base de la alimentación de la población, como fruto seco o molido para hacer harina.
El origen del término es gallego: Magnus Ustus (gran fuego), gallego, aunque más pareciera del latín llamado “ macarrónico”, ( corriente, falto de elegancia)propio del que hablaba la soldadesca.
LA FIESTA: En los días comprendidos entre el 1° de noviembre (justamente en este día escribo el artículo) y el 11 San Martín, día de la matanza del gocho, se solían, y ahora está de moda otra vez, que en los pueblos de nuestro antiguo Reino Leonés, se solían, repito, asarse las castañas, en vino nuevo, solas o con chorizos. En la montaña del alto Porma y Esla también se asaban con leche y miel resultando un espléndido manjar. La modernidad ha añadido otros productos.
Antiguamente se asaban en un traste tipo sartén con agujeros por debajo que se ponía sobre la hoguera. Con la llegada a principios del Siglo XX de las cocinas de hierro, se esparcían sobre la misma plancha, o en el hornillo que dichas cocinas tenían, no sin antes hacerles un corte para que no salten o exploten; siempre era una reunión de familia o amigos que servía para convivir, para cantar canciones populares, historietas o leyendas y de esas reuniones dieron paso a los filandones en las largas noches del frío invierno.
Era tanta su abundancia ( estaba menos poblada España) que durante mucho tiempo mataron el hambre de esas gentes.
En Asturias se llamó “magüestu” pero ahí las castañas se suelen asar con sidra.
En Cantabria el asado de castañas se le llama MAGOSTA. También es una fiesta ancestral que celebran muchos pueblos de la región, siempre acompañados con “el pitu y el tambor” y canciones montañesas.
Don José María Pereda, el autor de su famosa obra “Peñas Arriba”, Sotileza, El Buey Suelto y muchísimas obras que hace medio siglo era obligado leerse, pues bien, en su obra “El Sabor de la Tierruca” nos narra con detalle cómo se celebraba en su pueblo, POLANCO, una “magosta” con danzas alrededor de la lumbre donde se asaban las castañas. Actualmente en dicho pueblo dedican un día de noviembre a celebrarlo en su honor.
En Sanabria, Zamora, es una fiesta muy popular donde se come la castaña asada con miel o cocida en leche; fiestas de mucho ambiente con música de gaita de fole, autóctona de Sanabria, el tambor y el pandero.
Cuando se olvidan las tradiciones, se olvida y se pierde gran parte de nuestra historia y sus costumbres. Lo interesante es ver que en España llevan decenas de años que hay gentes que buscan resucitar tanta riqueza de costumbres, de sabores, y distintas formas del lenguaje, que por un tiempo se creían que “ no servían para nada”, o que “ eso es cosa antigua”…como la forma de hablar de nuestro abuelos y bisabuelos, que “ les corregíamos” porque “ así no se dice, “es falta de educación”…sin saber que en todo ello está la idiosincrasia de nuestros orígenes.
Este articulo es de Tomas Fernández lo escribió para una revista Mejicana para Españoles, escribe cosas muy interesantes y con el permiso de el las iré colgando en esta pagina