A RUPERTA GONZALEZ PRIETO, EN SU DESPEDIDA.
A, 2- M-11.-
Al fin…
El interrogante de tu vida, se cerró.
Tu prolongada existencia,
fué jalonada por la virtud
y en los huecos de tu corazón
siempre hubo un lugar preferente:
La Bondad y Comprensión.
Testigos fueron: Tu esposo
y los hijos que e dejó,
siendo Paula la benjamina,
la que cautivó tu corazón
y con ella pasaste tu vida,
mientras el tiempo lo permitió.
Multitud de sobrinos,
de jóven y de mayor;
nunca te faaltó el cariño,
ni tampoco preocupación,
pues las cosas son como vienen
y otras , como son, son.
Siempre fuíste religiosa
y amiga de hacer favores;
también eras presumida,
no solo de los pequeños,
si no también de mayores.
Ya pocos hoy te recuerdan
pues unos años vivíste en «retiro»
mass tus obras , ahí permanecen,
paa contar por siempre tu vida
que en obras de amaor fué vertida.
PERTA: La vida de los justos,
está en manos deDios;
este es el recuerdo que tu nos dejas.
Iluminada por la luz de Cristo,
no te olvides de los tuyos,
ni de cuantos amigos, damos muestras.
PERTA, ¡Descansa en Paz.Tu amigo, Florencio!
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