{"id":379,"date":"2013-01-22T01:08:46","date_gmt":"2013-01-21T23:08:46","guid":{"rendered":"http:\/\/www.vegamian.net\/?p=379"},"modified":"2013-06-22T01:09:45","modified_gmt":"2013-06-21T23:09:45","slug":"el-paisaje-de-nuestras-montanas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vegamian.net\/?p=379","title":{"rendered":"EL PAISAJE DE NUESTRAS MONTA\u00d1AS"},"content":{"rendered":"<p>EL PAISAJE DE NUESTRAS MONTA\u00d1AS<br \/>\nCuando visita uno estas monta\u00f1as, en los valles es donde la vegetaci\u00f3n es m\u00e1s fecunda y el agua de las fuentes y arroyos le hace ser el alma del paisaje, form\u00e1ndose los bosques con robles, hayas, acebos, avellanos\u2026 entre otros, en algunos casos se hacen tan tupidos que son impenetrables. De todos los arboles de la monta\u00f1a, el que es mi preferido es el acebo, que cuya tala est\u00e1 rigurosamente prohibido, lo considero muy nuestro y me recuerda a Pardomino donde hay muchos, la \u00faltima vez que sub\u00ed a la Cachana (ya hace tiempo) los hab\u00eda a la orilla del camino y brotando peque\u00f1itos a su alrededor, sus bayas rojas son la comida del urogallo en invierno, tambi\u00e9n de estos hay pocos.<br \/>\nLos montes est\u00e1n tupidos de piornos, escobas, madreselvas, zarzamoras, rosales silvestres, majuetos, y muchas herb\u00e1ceas, que m\u00e1s abajo dan paso a las praderas y pastizales, con gran variedad de hierba que ser\u00e1 segada para alimento de los animales en invierno.<br \/>\nDe la flora menuda ya ni lo cuento porque es tan extensa que necesitar\u00eda un manual de bot\u00e1nica.<br \/>\nHacia arriba la tierra es pobre y con rocas, y en ella se aferran como pueden otra variedad de plantas, entre ellas ar\u00e1ndano y brecinas menudeando cuando esta cerca la roca desnuda que desaparecen, esta es la antesala de las pe\u00f1as altas y encrespadas, que tienen ese color blanco agrisado como la ceniza de la le\u00f1a.<br \/>\nLos veranos aqu\u00ed es un privilegio, es una primavera permanente, siempre con flores, las praderas verdes, la vegetaci\u00f3n frondosa, y un murmullo de gente que atiende las labores del campo, animales que pacen, y p\u00e1jaros que cantan y van de un lado para otro, dando movimiento y vida al paisaje.<br \/>\nEn el oto\u00f1o en la monta\u00f1a se convierte en un espect\u00e1culo para la vista, con sus colores tostados, amarillos, anaranjados, y el verde de los arboles de hoja perenne, estos son los \u00fanicos que parece que quedan con vida durante el invierno, y por encima de esta paleta de color el gris de las monta\u00f1as.<br \/>\nPero cuando el invierno se presenta, lo hace sin titubear cubriendo de blanco las pe\u00f1as de una copiosa nevada, es el primer aviso que no tardando la nieve cubrir\u00e1 los bosque y praderas y finalmente las calles y las casas de los pueblos, llegando la \u00e9poca del frio, del descanso forzado, de los d\u00edas mon\u00f3tonos y noches largas, y silenciosas, que solo se oye de vez en cuando el ladrido de alg\u00fan perro. As\u00ed es como yo lo recuerdo, pero ahora no es as\u00ed, las nevadas son m\u00e1s peque\u00f1as y espaciosas y la gente se distrae yendo a los bares o viendo lo televisi\u00f3n en su casa y est\u00e1n comunicados en todo momento no impidi\u00e9ndoles usar su coche, los medios de comunicaci\u00f3n son muy buenos, tienen tel\u00e9fono, ordenador, y todas las comodidades que tenemos en la capital.<br \/>\nPero no quiero olvidar que se perdi\u00f3 el encanto de los hilorios en estas noches largas de invierno, el contacto y la comunicaci\u00f3n con los vecinos los cuentos y las historias que en ellos se contaban, las viandas que se compart\u00edan, y los juegos de cartas, mientras las mujeres hilaban y tej\u00edan.<br \/>\nEs algo de tantas cosas que se perdi\u00f3 con el progreso.<br \/>\nLa monta\u00f1a as muy generosa con sus habitantes, les proporciona, piedra para edificar sus casas, madera de sus bosques para formar los tejados de estas, y le\u00f1a para el fuego haciendo estas agradables contra el frio, hoja y hierba para sus animales, tierra f\u00e9rtil para labrarla, caza y pesca cuando lo permiten y a quien le guste, y sobretodo disfrutar de la magn\u00edfica naturaleza.<br \/>\nAs\u00ed es como yo lo tengo en mi memoria.<br \/>\nMarysol Garc\u00eda<\/p>\n<h3>Related Images:<\/h3>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>EL PAISAJE DE NUESTRAS MONTA\u00d1AS Cuando visita uno estas monta\u00f1as, en los valles es donde la vegetaci\u00f3n es m\u00e1s fecunda y el agua de las fuentes y arroyos le hace ser el alma del paisaje, form\u00e1ndose los bosques con robles, hayas, acebos, avellanos\u2026 entre otros, en algunos casos se hacen tan tupidos que son impenetrables. De todos los arboles de la monta\u00f1a, el que es mi preferido es el acebo, que cuya tala est\u00e1 rigurosamente prohibido, lo considero muy nuestro y me recuerda a Pardomino donde hay muchos, la \u00faltima vez que sub\u00ed a la Cachana (ya hace tiempo) los hab\u00eda a la orilla del camino y brotando peque\u00f1itos a su alrededor, sus bayas rojas son la comida del urogallo en invierno, tambi\u00e9n de estos hay pocos. Los montes est\u00e1n tupidos de piornos, escobas, madreselvas, zarzamoras, rosales silvestres, majuetos, y muchas herb\u00e1ceas, que m\u00e1s abajo dan paso a las praderas y pastizales, con gran variedad de hierba que ser\u00e1 segada para alimento de los animales en invierno. De la flora menuda ya ni lo cuento porque es tan extensa que necesitar\u00eda un manual de bot\u00e1nica. Hacia arriba la tierra es pobre y con rocas, y en ella se aferran como pueden otra variedad de plantas, entre ellas ar\u00e1ndano y brecinas menudeando cuando esta cerca la roca desnuda que desaparecen, esta es la antesala de las pe\u00f1as altas y encrespadas, que tienen ese color blanco agrisado como la ceniza de la le\u00f1a. Los veranos aqu\u00ed es un privilegio, es una primavera permanente, siempre con flores, las praderas verdes, la vegetaci\u00f3n frondosa, y un murmullo de gente que atiende las labores del campo, animales que pacen, y p\u00e1jaros que cantan y van de un lado para otro, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[],"class_list":["post-379","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-costumbres"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vegamian.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/379","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vegamian.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vegamian.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vegamian.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vegamian.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=379"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/vegamian.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/379\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vegamian.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=379"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vegamian.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=379"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vegamian.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=379"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}