A MARTIN EL LECHERO
A MARTIN EL LECHERO (Juan González González)
——————————————–
En estos versos, yo quiero
hoy, traeros de la mano
a un simpático lechero,
muy sencillo y campechano
que es de un pueblo forastero.
Treinta años lleva viniendo
de Rucallo a Vegamián
al venir, transporta leche,
al regreso lleva pan.
Cuando monta en su caballo
con las bridas en la mano
este montañés parece
un General Mejicano.
Camina siempre despacio
pues, no conoce la prisa
y a todo el que le saluda
le dedica una sonrisa.
Para cumplir sus deberes
madruga todos los días
y le buscan las mujeres
como si fuera el Mesías.
Me traes un litro de aceite
y a mi una arroba de vino.
Y así recogiendo encargos
va recorriendo el camino.
Le dices a Andrés Carbajo
pide una de Quintanilla
que te dé una bacalada
por que mañana es vigilia.
Cómprame una buena escoba
a ver si nos traes cerillas
y una mujer de campillo
le encarga una jeringuilla.
El , que es hombre precavido
echa mano al lapicero
que lleva siempre metido
en la cinta del sombrero.
Y apunta en un cuadernito
para la Pepa, un puchero
y a su marido, un librito
y un paquete de tabaco
(como no me dan dinero
no hay peligro de un atraco)
Al llegar a Vegamián
Hace todos los encargos
Prepara un saco de pan
Mientras le miden la leche
Y al desandar el camino
Toma un poco de escabeche
Con unos vasos de vino
Y comenta con Carbajo
¡Que ingrato es nuestro destino!
No nos da mas que trabajo.
Este es Martín el lechero
ya le habéis reconocido
transportista, recadero
labrador y ganadero
servicial y muy querido
por que es todo un caballero.
Capitolina González Santamaría