En el 2007 y refiriéndose al tocar de las campanas Isidoro de La Fuente puso esta poesía.
Al alba, al amanecer,
a la aurora, al atardecer.
Cualquier momento es bueno
para hacer cantar y sonar,
las campanas del pueblo.
Suenan sin cesar,
los tañidos de las campanas.
Desde nuestros tatarabuelos,
hasta nuestros padres
podremos recordar,
todos esos tañidos,
que las campanas
significaban para ellos.
Historia de nuestros antepasados.
Historia de nuestros pueblos.
Nuestra historia reflejada.