MARZO
MARZO,
Se sembraba la cebada (también en Abril) mayoritariamente en regadío y con abono, esta semilla servia para alimentar gallinas, la gocha para la matanza y a veces para las vacas, estas dos últimas se les daba molida, se terminaban de abonar los praos, así les llamábamos si estaban abiertos, si estaban cercaos les llamábamos huertas, también las rastreábamos con un rastrón o zarza (rosal silvestre) cavado entero para que no se deshiciera, esto servía para deshacer el abono y al mismo tiempo allanar el terreno a veces plagado de montoncitos de tierra que llamábamos “ratoneras “ cuando los causantes de ellos eras más bien los topos, con este trabajo facilitábamos la siega y la guadaña lo agradecía (más el que segaba).
En este mes si venía favorable ya se echaban las novillas de dos años (la morana) al monte de Pardomino de la “Cachana” para arriba guardadas por dos pastores uno de cada casa y un día por cada novilla y por riguroso turno, dormíamos en el “hotel” llamado la ya citada “cachana” (para los no entendidos una simple caseta) en un camarote hecho de palos, escobas, piornos y helechos, hoy allí no dormirían ni los perros ¡que tiempos aquellos!.
Tiempo atrás había un pastor para todo el año el cual tenía dentro del cercado del corral un pequeño huerto a su vez cercado de pared, yo recuerdo ver las paredes caídas, la vida en la montaña era muy dura por aquel entonces pero éramos felices pues no veíamos otra cosa, también hay que decirlo que para nuestros antepasados fue más dura puesto que había menos medios..
JESUS GARCIA